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¿Cómo convertir el running en un hábito?

¿Cómo convertir el running en un hábito?

Te despiertas todos los días, te cepillas los dientes, te bañas, desayunas y llevas una rutina día tras día. Si no lo haces, inmediatamente te das cuenta de que algo te hace falta, sin embargo, ya lo haces sin pensarlo ni razonarlo.

Pocas veces nos preguntamos ¿por qué lo hacemos? Pues, lo único que podemos contestar a eso es: “son hábitos y los hábitos los hacemos sin darnos cuenta”. Existen hábitos de alimentación, de higiene personal, de estudio entre otros y el que quiero destacar en este momento es el hábito deportivo.

Nos pasa a todos con frecuencia que nos vemos envueltos en compromisos, ya sean laborales o personales, y debemos hacer cambios o abrir espacios en el día y nos “obliga” a dejar por fuera cosas que consideramos menos importantes para ese momento. Les aseguro que nunca dejan de comer, ¿cierto?, es un hábito vital pero también es sabroso. Siempre tendemos a dejar de lado lo que no es un hábito. Más allá está la típica promesa “todos los días empiezo la dieta”, pero siempre hay una excusa para no seguir.

El running para mí es un hobby, una manera de distracción que me obliga a fijarme objetivos y me trae muchos logros y satisfacciones, además de ser un estilo de vida saludable. Pasé muchos años queriendo arrancar. Siempre las “excusas” me ganaban y el “mañana sí arranco” era ya cuento de todos los días. Hasta que un día simplemente dije: “no me importa nada y se acabaron los pretextos”. Logré simplemente hacer el hábito del ejercicio.

Siempre va a existir el cumpleaños de la tía, la abuela, el hijo, la misa de…, la fiesta de… y la cita con el doctor o la reunión con el jefe, Sin embargo, me mentalicé que, así como nunca dejas de cepillarte los dientes, tampoco debes poner nada de esas excusas por encima del entrenamiento. Siempre hay tiempo para entrenar.

Existen, y son válidas las vacaciones, los descansos y ni hablar de las lesiones. Lo importante es haber hecho el hábito y dejar las excusas de lado. Cada día cuando te levantas debes hacerte la misma pregunta: ¿Hoy me cepillo los dientes y me baño, verdad? ¡Pues entonces igual tengo que entrenar!

Al dejar de correr varios días o incluso semanas, es muy importante recuperar el espacio en el que haces algo que te llena, que lo haces por ti y para ti y ya verás que en menos de dos días recuperarás tu hábito.  Lo volverás a hacer todos los días sin pensar que es un esfuerzo, simplemente es un placer que haces sin darte cuenta.

Por último, quiero dar un consejo adicional. Cuando se te pone difícil arrancar nuevamente, busca una meta cercana. Por ejemplo, una carrera en el caso de nosotros los corredores. ¡Inscríbete! y así las excusas empezarán a quedar de lado por el compromiso adquirido. Yo en lo particular siempre aplico el nuevo objetivo, me fijo metas y retos. Por eso, soy siempre la que corro todas las carreras, como dice mi esposo. Él aún no entiende que soy una enamorada del running.

 

Autora: María Elisa Romer

Instagram: @meromer

Fecha: 10/02/2020

 

 

Fecha: Lunes 13 de julio de 2020